1991
EL CONOCIMIENTO DEL NO CONOCIMIENTO
Porque amar, verdaderamente, consiste en centrar en alguien la atracción del cosmos”. Esta definición lapidaria de la acción amorosa se repite casi idéntica en tres novelas de Juan Gil-Albert ―Valentín (1974), Los arcángeles (1981) y Tobeyo o Del Amor (1990)―,