{"id":24158,"date":"2016-07-20T18:37:08","date_gmt":"2016-07-20T16:37:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pedro-gandia.com\/rafael-garrido-gonzalez-otra-poesia-cubana\/"},"modified":"2017-09-22T20:33:58","modified_gmt":"2017-09-22T18:33:58","slug":"rafael-garrido-gonzalez-otra-poesia-cubana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pedro-gandia.com\/en\/rafael-garrido-gonzalez-otra-poesia-cubana\/","title":{"rendered":"RAFAEL GARRIDO GONZ\u00c1LEZ, OTRA POESIA CUBANA"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row row_type=&#8221;row&#8221; use_row_as_full_screen_section=&#8221;no&#8221; type=&#8221;full_width&#8221; text_align=&#8221;left&#8221; background_animation=&#8221;none&#8221; css_animation=&#8221;&#8221;][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><i>RAFAEL GARRIDO GONZ\u00c1LEZ, OTRA POES\u00cdA CUBANA<\/i><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedro Gand\u00eda \/ <em>Letralia<\/em>, Cagua (Venezuela) \u2015 <strong>11\/11\/2016<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/em><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>En ninguna antolog\u00eda cubana figuraba su nombre cuando lo conoc\u00ed en La Habana, en el verano de 1995. Aquel \u201csin tierra\u201d, aquel \u201cpalestino\u201d, as\u00ed lo llamaban los habaneros, hab\u00eda llegado a la capital huyendo de la miseria de Oriente, de la hambruna de su reparto, del reparto Van Van, el m\u00e1s castigado de Santiago de Cuba. Fue a cobijarse a casa de su t\u00eda, una hermana de su padre, que malviv\u00eda en un cuchitril desmigajado de la Habana Vieja. No tard\u00f3 \u00e9sta en botarlo, despu\u00e9s de robarle sus escasas pertenencias. Como un San L\u00e1zaro se fue entonces al final de Marianao, a casa de su otra t\u00eda, que pronto emul\u00f3 a la anterior. Andaba ahora acogido en casa de un viejo travesti negro, que en sus tiempos hab\u00eda sido bailar\u00edn de Tropicana y ahora actuaba de friegaplatos en la cocina de un hotel.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-23921 alignright lazyload\" data-src=\"https:\/\/www.pedro-gandia.com\/wp-content\/uploads\/garridogonzalez-211x300.jpg\" alt=\"\" width=\"211\" height=\"300\" data-srcset=\"https:\/\/www.pedro-gandia.com\/wp-content\/uploads\/garridogonzalez-211x300.jpg 211w, https:\/\/www.pedro-gandia.com\/wp-content\/uploads\/garridogonzalez.jpg 400w\" data-sizes=\"(max-width: 211px) 100vw, 211px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 211px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 211\/300;\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En aquel \u201cPer\u00edodo de Pinga\u201d, como se le llamaba popularmente, no hab\u00eda de nada en las tiendas, ni aspirinas en las farmacias. Por el contrario que en las librer\u00edas, que rebosaban de ejemplares, todos el mismo libro:\u00a0<em>Poes\u00edas escogidas<\/em>\u00a0de Roberto Fern\u00e1ndez Retamar. Fue entonces cuando record\u00e9 el encargo que me hab\u00eda hecho mi amigo Ricardo Llopesa, al saber que me iba a La Habana a pasar unos meses. Me hab\u00eda pedido que le llevara a Fern\u00e1ndez Retamar un diploma en nombre del Instituto de Estudios Modernistas, del que Llopesa es director. El poeta castrista andaba entonces por Cienfuegos, de viaje oficial, me dijo su secretaria cuando me present\u00e9 en su oficina. Le entregu\u00e9 a ella el diploma para que se lo hiciera llegar a su camarada jefe tan pronto \u00e9ste volviera de la\u00a0<em>to<\/em><em>urn\u00e9e<\/em>. Lo que juzgu\u00e9 acto gratuito, que no servir\u00eda para nada, me sirvi\u00f3 no obstante de mucho. Paseaba una tarde con Rafael por las inmediaciones del Hotel Colina, cuando nos cay\u00f3 encima un joven polic\u00eda que andaba patrullando con otro por all\u00ed. Como carta de presentaci\u00f3n, le extendi\u00f3 un papel a mi acompa\u00f1ante, una multa que ten\u00eda que pagarle all\u00ed mismo. Exig\u00ed explicaciones al polic\u00eda. Dijo que la tarde anterior, al pedirle la documentaci\u00f3n, hab\u00eda echado a correr. De modo que, por desacato a la autoridad que \u00e9l representaba, por huir, le impon\u00eda una multa de tantos pesos. La cantidad era exagerada, se mirara como se mirase. Estaba claro que aquel dinero ir\u00eda a parar al bolsillo de quien ganaba un d\u00f3lar al mes, la paga establecida por la Revoluci\u00f3n. Le dije al polic\u00eda que el presunto forajido hab\u00eda estado precisamente todo aquel d\u00eda conmigo y que quer\u00eda hablar con su superior. No tard\u00f3 en personarse el alto mando, quien me pregunt\u00f3 qu\u00e9 hac\u00eda en Cuba. Al instante le dije que hab\u00eda venido a entregarle un diploma a Fern\u00e1ndez Retamar. Hubo de hacer su efecto el ensalmo, pues nos dej\u00f3 marchar tras rebajar la multa a treinta pesos. Una semana despu\u00e9s, nos enteramos, por el polic\u00eda bueno y su nueva pareja, de que el polic\u00eda malo estaba en prisi\u00f3n por robo y extorsi\u00f3n a turistas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En los reg\u00edmenes totalitarios, el valor y la grandeza del Artista dependen en gran medida de las convergencias o divergencias de \u00e9ste con el r\u00e9gimen imperante. Los nombres de Severo Sarduy, Cabrera Infante o Reinaldo Arenas no exist\u00edan en la Cuba de Fidel. A Lezama Lima, que al final de sus d\u00edas no so\u00f1aba m\u00e1s que con comer, y a quien solo se le conoci\u00f3 a nivel popular, tras su muerte, por la pel\u00edcula\u00a0<em>Fresa y chocolate,\u00a0<\/em>el hambre lo devor\u00f3 voraz. Un joven poeta habanero, que sobreviv\u00eda a la locura por hambre vendiendo los \u00faltimos libros de su breve biblioteca por las inmediaciones del parque Coppelia, corr\u00eda el a\u00f1o 1996, se quejaba de que, si no te apadrinaba alguna vieja momia del club de los escritores, nada ten\u00edas que hacer en Cuba, ni un folleto te habr\u00edan de publicar. Y menos a\u00fan podr\u00edas aspirar a que te propusieran para dar charlas en universidades extranjeras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfVe\u00eda el viejo Garc\u00eda M\u00e1rquez, aparte de a sus queridas ni\u00f1as putas, la miseria de los escritores populares de Santiago, de Guant\u00e1namo, j\u00f3venes y viejos? El presidente de la Casa de las Am\u00e9ricas, que se paseaba en carro por las provincias, \u00bfno iba a saberlo? Manipulaci\u00f3n por consignas, cultura del poder de la incultura. Entre 1994 y 1996, en el tiempo en que conoc\u00ed Cuba, ser intelectual y ser artista cr\u00edtico segu\u00eda siendo brutalmente perseguido.<\/p>\n<div class=\"perfect-pullquote vcard pullquote-align-left\"><\/div>\n<p>Rafael Garrido Gonz\u00e1lez hab\u00eda nacido en Santiago de Cuba el 1 de diciembre de 1976. Su padre natural, cuando, de entre los cubanos del asalto a la Embajada del Per\u00fa, march\u00f3 con la escoria a los Estados Unidos, lo hab\u00eda abandonado en el vientre de su madre, con dos meses de gestaci\u00f3n. El padre nunca lo reconocer\u00eda como su hijo, ni se har\u00eda cargo de \u00e9l ni de la mujer cuando, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, regresara de Portland, Oregon, ba\u00f1ados en oro cuello, manos y boca. Anillos, pulseras, caden\u00f3n y dientes le reluc\u00edan espectaculares. En su ni\u00f1ez y adolescencia, Rafael malvivi\u00f3 con su madre y su abuela, hasta que hubo de salir corriendo, por supervivencia, hacia donde fuera, cuanto m\u00e1s lejos mejor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era a su modo un Rimbaud caribe\u00f1o de la Comuna. Siempre borracho de ron, el\u00e9ctrico, iluminado. Aquel angelote maldito, aquel perro callejero, resultaba de lo m\u00e1s terrenal en La Habana, en la antesala de la ceniza. Se sab\u00eda de memoria\u00a0<em>Los zapaticos rojos<\/em>\u00a0de Jos\u00e9 Mart\u00ed, el interminable poema que a todos los ni\u00f1os se les obligaba a aprender en la escuela, como ejercicio de repetici\u00f3n y aceptaci\u00f3n propio de los reg\u00edmenes totalitarios. No ten\u00eda otro bagaje po\u00e9tico, aparte de las letras de las canciones de sus idolatradas cantantes populares, Ana Gabriel y otras por el estilo, todas dram\u00e1ticas, que se sab\u00eda de memoria tambi\u00e9n. Hab\u00eda cambiado la escuela, a la edad de trece a\u00f1os, por la libertad de la calle. Le\u00eda con devoci\u00f3n\u00a0<em>Cecilia Vald\u00e9s<\/em>, el \u00fanico libro de su propiedad y que a su t\u00eda no debi\u00f3 apetecerle. Le regal\u00e9 los casetes de\u00a0<em>Trist\u00e1n e Isolda<\/em>\u00a0de Wagner y las\u00a0<em>Poes\u00edas completas<\/em>\u00a0de Rimbaud en traducci\u00f3n espa\u00f1ola, que hab\u00eda echado en mi maleta para el viaje, y a Paul \u00c9luard y a Evtuchenko, en traducci\u00f3n cubana, peque\u00f1os cuadernillos con grapa editados por el r\u00e9gimen que me vendi\u00f3 un particular, y lo incit\u00e9 a que escribiera versos. Un cura de Noruega lo sac\u00f3 al a\u00f1o siguiente del pa\u00eds. Pocos meses despu\u00e9s volv\u00eda a Cuba porque dec\u00eda que no aguantaba aquel fr\u00edo ni tampoco a aquel cura, al que no le gustaba beber ni bailar, y que se negaba a tener televisor. Corr\u00eda el a\u00f1o 1996. Los ocho poemas que siguen me los fue enviando en cartas, por correo, aquel a\u00f1o. He aqu\u00ed la muestra de otra poes\u00eda cubana, en un mestizaje de c\u00e1nones po\u00e9ticos, otra forma de ilustrar la perversi\u00f3n del maldito como reescribidor del Universo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Venus es un dios<\/h3>\n<p><em>Cam on, beibi, Ai lov\u2019iu man<br \/>\nCreisi, creisi pipol\u2026<\/em><\/p>\n<p>Equiv\u00f3cate, ven.<br \/>\nEquiv\u00f3cate conmigo,<br \/>\nque te la voy a buscar.<br \/>\nVen, ac\u00e9rcate. Aqu\u00ed est\u00e1 Venus,<br \/>\n\u00a1el dios del amor, el dios de la pasi\u00f3n!<\/p>\n<p>Nunca lo sabr\u00e1s.<br \/>\nS\u00e9 que te gusto,<br \/>\npero tambi\u00e9n la quieres a ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Palabras de la estrella<\/h3>\n<p>Suavidad, presencia \u00fanica de mi ser.<br \/>\nEl viento sopla el deseo, no me olvides.<\/p>\n<p>Las noches de locuras,<br \/>\nlos besos que nos damos,<br \/>\nla pureza, \u00bfqu\u00e9 otra cosa nos queda?<\/p>\n<p>Vagamos, y te gusta.<br \/>\nLuz y raz\u00f3n contigo.<br \/>\nTe deseo en un todo.<br \/>\nMe quieres o me dejas.<br \/>\nQue el agua corra, corra.<\/p>\n<p>Existes, s\u00e9 que existes porque te estoy amando.<br \/>\nVolverte a ver de nuevo puede ser real.<\/p>\n<p>Porque te quiero, aguantar\u00e9 los sufrimientos<br \/>\ndel gran camino a la sabidur\u00eda.<br \/>\nEste deseo loco que me ata a tus recuerdos<br \/>\nes sed de amor.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, aqu\u00ed est\u00e1 el \u00c1ngel de la Oscuridad.<br \/>\nSu mano pulsa el grito del sentir.<br \/>\nRayo que me acompa\u00f1a en un vivir sin rumbo<br \/>\ny me abre las heridas de este amor para siempre.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed estoy, enterrado con las manos al aire.<br \/>\nUn grito deslumbrante, el horror de las cosas.<br \/>\nQue el guardi\u00e1n de la noche me socorra.<\/p>\n<p>No cojas lucha con la vida.<br \/>\nEl destino es sabio, y bien lo sabes.<br \/>\nTe habla la estrella que t\u00fa amas.<br \/>\nTe lo dice con sus cinco puntas,<br \/>\ncon sus cinco talismanes de la suerte.<\/p>\n<p>Ahora s\u00e9 el amor.<br \/>\nQue la suerte nos cubra y vuele el tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Visi\u00f3n<\/h3>\n<p>Sed de amor, desgracia infinita.<br \/>\nNoche de palidez que quema.<br \/>\nMe ciega un para\u00edso de sombras.<\/p>\n<p>El piano desafina en la ruptura.<br \/>\nToda esperanza est\u00e1 perdida.<br \/>\nQu\u00e9 bella noche, todo triste.<\/p>\n<p>No quiero esta realidad sino tu recuerdo.<br \/>\nCon un poco de ti sobrevivo,<br \/>\npues nada dura para siempre.<br \/>\nSolo te veo a ti ahora.<br \/>\nSolo t\u00fa y yo, en un todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Estrella que se deshace<\/h3>\n<p>Ning\u00fan cielo redime de este infierno.<br \/>\nOh santa oscuridad, que no amanezca.<br \/>\nEnga\u00f1o del coraz\u00f3n, consuelo \u00fanico,<br \/>\ndame el olvido y l\u00edbrame del mundo.<\/p>\n<p>Por la ciudad iluminada te recuerdo.<br \/>\nParece que fue ayer cuando tus ojos<br \/>\nbrillaban en las sombras de la noche.<\/p>\n<p>\u00bfQuieres mi mano? Ya la tienes.<br \/>\nA tus labios me entrego sin miedo ya a perderme.<br \/>\n\u00a1Corramos a la victoria!<\/p>\n<p>El Centauro te ayuda, y lo traicionas.<br \/>\nLos \u00e1ngeles descienden iluminando el sue\u00f1o.<\/p>\n<p>En lo oscuro te borras lentamente.<br \/>\nMi alma vuela lejos<br \/>\nbusc\u00e1ndote.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Castigo de la luna<\/h3>\n<p>El arco de ceniza<br \/>\nse sumerge en mis venas.<\/p>\n<p>Deseos derramados.<br \/>\nEl sue\u00f1o de la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Vaso del sacrificio<\/h3>\n<p>Lo caliente se enfr\u00eda,<br \/>\ny lo h\u00famedo se seca.<br \/>\nDame el misterio de tus ojos.<br \/>\nEl juego termin\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>D\u00edas perdidos de la raz\u00f3n<\/h3>\n<p>La dicha de lo oculto.<br \/>\nUn instante incurable.<\/p>\n<p>Irrita lo excesivo<br \/>\nel orden de las cosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Trist\u00e1n e Isolda<\/h3>\n<p>Bendito sea el puro amor.<br \/>\nCantemos juntos a los dioses<br \/>\ny todo eso.<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/letralia.com\/articulos-y-reportajes\/2016\/11\/11\/rafael-garrido-gonzalez-otra-poesia-cubana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/letralia.com\/articulos-y-reportajes\/2016\/11\/11\/rafael-garrido-gonzalez-otra-poesia-cubana\/<\/a>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En ninguna antolog\u00eda cubana figuraba su nombre cuando lo conoc\u00ed en La Habana, en el verano de 1995. 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Andaba ahora acogido en casa de un viejo travesti negro, que en sus tiempos hab\u00eda sido bailar\u00edn de Tropicana y ahora actuaba de friegaplatos en la cocina de un hotel.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[107,108],"tags":[],"class_list":["post-24158","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-literature","category-articles"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>RAFAEL GARRIDO GONZ\u00c1LEZ, OTRA POESIA CUBANA - Pedro Gand\u00eda<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.pedro-gandia.com\/en\/rafael-garrido-gonzalez-otra-poesia-cubana\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"RAFAEL GARRIDO GONZ\u00c1LEZ, OTRA POESIA CUBANA - Pedro Gand\u00eda\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En ninguna antolog\u00eda cubana figuraba su nombre cuando lo conoc\u00ed en La Habana, en el verano de 1995. 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